No te montes tu propia app
¿Recuerdas lo que te recomendé en la newsletter del otro día?
Pues no iba a ser eso.
Estuve a punto de recomendarte una aplicación para mejorar el Notch del Mac.
Me la pasó un colega por un grupo de WhatsApp. Se llama Agent Callout y sirve para manejar los agentes de IA desde el Notch.
En cuanto la vi pensé: «Dios, sí. Por fin voy a poder hacer algo con ese trozo negro de mi pantalla».
Entonces entré a descargarla.
Y vi que era de pago.
Así que me pregunté:
«¿Y si me la hago yo?»
Se lo dije a mi colega por el grupo. No parecía muy difícil: podía sumárselo a mi editor de código y Claude lo sacaba rápido.
Pero, ¿sabes qué?
Que nunca la hice.
Las ganas que tenía de hacerla me duraron menos de una hora.
Cuando empecé a pensar en los casos de uso que tenía, me di cuenta de que no me compensaba.
Lo único que me daba esa app era no gastar sitio en pantalla. Y sitio me sobra: suelo trabajar con dos pantallas y casi nunca tengo tanto abierto como para querer una tercera. Así que no me molesta tener el editor abierto en una de ellas, o una terminal partida.
Al rato me escribió el colega preguntando si la había hecho.
Le dije que no, y le conté lo mismo que te acabo de decir a ti. Y que si algún día me hacía falta, probaría primero una de otra persona. A ver si me servía, antes de ponerme a crear la mía porque sí.
Y... no lo entendió. Me dijo que le parecía una tontería seguir usando aplicaciones de otros a estas alturas.
Algo que yo mismo te he dicho en una de las primeras newsletters. Construir nunca ha sido tan barato: hace dos años te pasabas semanas aprendiendo un lenguaje para montar un MVP. Hoy lo tienes terminado en una tarde.
(Que conste que mi editor de código me lo monté en Rust sin saber Rust.)
Pero es que no es solo construir.
Ya te conté que poder no es querer. Que puedas hacerlo no significa que te convenga.
Si es un producto que vas a usar a diario, no es que lo hagas una vez y fuera.
¿Y cómo lo aprendí?
Por el editor que te decía. Por Forge.
Cuando usas la aplicación de otro no solo te ahorras el tiempo de construirla. Te ahorras saber que puedes cambiarla.
Si tú estás usando una app que te has descargado de la store y hay algo que no te gusta, te aguantas. Como mucho, si es muy doloroso te buscas otra app.
Pero si esa app es tuya... no te aguantas nada.
En Forge, lo que no me gusta sé que puedo arreglarlo. Y en cuanto lo sé, deja de ser una molestia y pasa a ser un to-do.
(Y encima lo va a hacer la IA, así que la fricción de ponerme yo desaparece.)
Es algo pequeño, vale. Pero una cosa más que tienes que hacer.
Por ejemplo, en Forge me había añadido el clonado de bases de datos para tener un entorno independiente en cada ticket en el que estuviese trabajando.
Al final, por comodidad, no lo usé nunca. Pero el clonado seguía ahí, en la interfaz.
Cada vez que lo veía, lo pensaba, y lo pensaba, y lo pensaba, hasta que un día no pude más y lo quité.
Y es que cada detalle pequeño que no te gusta se convierte en una tarea con tu nombre. Tu cabeza no lo deja pasar, porque sabe que podría ser de otra forma.
¿Y sabes lo peor?
Que nos gusta tratarnos bien. Cuando trabajas en un producto que no es tuyo hay un roadmap, y ahí no entra todo. Solo lo importante.
Cuando el producto es tuyo, eso no pasa.
Si se te ocurre algo, lo implementas.
Y así, Forge, que en un fin de semana ya funcionaba, lleva 455 commits.
No hay semana en la que no le siga pusheando cosas.
Lo que haces tú es perpetuo. Siempre hay una versión un pelín mejor esperando a que se la pidas a tu agente.
Y eso que solo hablo de mejorarla. También hay que mantenerla, y los bugs que salgan te los comes tú.
Porque es tu bebé, y solo tuyo.
Esa manía que te entra cuando algo es tuyo no se cuenta casi nunca. Ni siquiera yo la vi venir cuando te hablé de Forge.
Y consume un montón de tiempo y de energía.
Todo esto es lo que le acabé contestando a mi colega.
Puedo montarme la app del Notch perfectamente. El problema es que, para el uso que le voy a dar, no me merece la pena todo lo que viene después.
Porque la app no se termina el día que funciona.
Ese día empieza.
Así que si te da por hacerte tu propia versión de algo, no calcules solo el fin de semana que te va a costar.
Calcula los 455 commits.
Tres apuntes de la semana
Te recomiendo
Orca
Un agent development environment para manejar todos tus agentes. Lo he empezado a probar esta semana y está superbién, todo integrado. Es como la evolución del Forge, el IDE que yo me estaba montando, pero open source. Es el primero que veo de este estilo y estoy supercontento. Encima tiene aplicación móvil: tengo que ver si me deja trabajar mientras voy por la calle.
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Y tú, ¿cuántas cosas tuyas tienes abiertas?
Esperando a que las mejores, digo. Dale a responder y cuéntamelo. Lo leo todo (poquito a poco).
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