¿Para qué tanta prisa?
El miércoles tuve una reunión: la retro. Hablamos de lo que fue bien, lo que fue mal, y sacamos action points para mejorar.
Mi jefe escribió una tarjeta: «¿Estamos usando bien la IA?».
Al hablar de ella comentó que pensaba que no le estábamos sacando todo el potencial. Que estábamos yendo al 10%, o al 20%, de lo rápido que en realidad podríamos ir. Esa era la sensación que él tenía.
Y, ¿sabes qué? Creo que tiene razón.
Viendo las locuras que están haciendo en otras empresas como Block, se nota que nosotros no estamos extrayendo todo el potencial. Allí a los agentes se les pide una feature por un canal de Slack y te la sacan y te la despliegan.
Cuando veo ese tipo de cosas, o me da por pensar en cómo aumentar la velocidad, me entra mucha ansia. Las ganas de llegar a casa, abrir el Mac y montarme mi ejército de agentes me llenan.
Y entonces, me viene la pregunta.
¿Para qué? No «cómo», sino «para qué».
Podría ir tres veces más rápido, sí. Pero qué hago luego con esa velocidad.
En mi empresa, ahora mismo, producimos más rápido de lo que producto es capaz de definir qué hay que hacer. Saco mis tickets, y cuando levanto la cabeza buscando el siguiente, a veces no hay nada que merezca la pena, solo tareas tontas por ahí. No tenemos nada para dentro de dos semanas, por ejemplo.
Así que pienso: si me pongo a correr el triple, ¿qué consigo?
Consigo terminar antes y quedarme mirando el techo. O peor: consigo que en algún momento el CEO mire los números y piense «si esto se hace tan rápido, igual no me hacen falta cinco personas para hacerlo».
Correr más, en mi caso concreto, siendo egoísta, no me lleva a ningún sitio bueno. Me lleva a quedarme sin nada que hacer, o a justificar que me despidan.
Y creo que a ti te pasará algo similar. La mayoría no estamos en una startup que va a curar el hambre en el mundo si saca sus features. Las empresas que de verdad necesitan ir al 100% existen, claro. Pero son pocas. Y seguramente ninguno de los dos trabaje en una de ellas.
Estos son los hechos. Sin embargo, nos quedamos solo con la parte mala: con el ansia.
Nos quedamos con el agobio de sentir que podríamos ir más rápido y no lo estamos haciendo. Con esa vocecita que te dice que estás desaprovechando algo. La tranquilidad de «oye, pues igual no necesito correr» no se la queda nadie.
Cogemos toda la presión de la velocidad y nos olvidamos de preguntarnos si sirve para algo. ¿Por qué?
Yo creo que porque somos programadores. Podemos ser más rápidos. La herramienta está ahí, encima de la mesa, diciéndote «úsame a tope». Vemos cómo otras empresas lo hacen (y presumen), y parece que nosotros también tenemos que hacerlo. Veo un vídeo de alguien que ha automatizado medio trabajo con agentes, o leo lo de Block, y se me activa algo. Un «yo también sé hacer eso, ¿por qué no lo estoy haciendo?». Como si no exprimir la herramienta fuera un fallo personal.
poder no es querer.
La otra vez te lo contaba con lo de la API: la pregunta no era cómo montarla, sino si la quería de verdad o solo la hacía porque podía. Aquí es exactamente igual, pero con la velocidad.
Que puedas ir al 100% no significa que lo quieras. Ni que lo necesites. Y si no hay un para qué real debajo, todo ese agobio por correr más no sostiene nada. Es ansia por ansia.
Yo aún sigo sin tener montado el ejército de agentes. Esta semana he seguido sacando mis tickets a mi ritmo, bien hechos, y listo. Y que conste: ganas no me faltan. Pero no quiero vivir agobiado sin una respuesta que lo justifique.
A lo mejor a ti te pasa parecido. Sientes que vas lento, que deberías estar exprimiendo cada herramienta nueva, que el de al lado va más rápido y tú te estás quedando atrás. Pero antes de meterte en esa carrera, párate un segundo y pregúntate dónde lleva.
Si tienes un proyecto que de verdad va a cambiar la historia, corre todo lo que puedas.
Pero si estás como la mayoría, sacando trabajo de un backlog, o con proyectos personales para ganar algo de dinero o satisfacción… quizá te renta más ir despacio y hacer las cosas bien. Y, cuando termines a una hora decente, cerrar el portátil.
Porque a lo mejor te cunde más verte un capítulo de una serie esta noche que reventar tres features que nadie te ha pedido todavía.
Te lo digo en serio. Y por si te animas, ahí abajo te dejo una que me tiene enganchado.
Tres apuntes de la semana
Te recomiendo
Ozark
La trama de Breaking Bad con la lentitud de Dark. No es demasiado larga. Si te van los dramas de criminales y quieres desconectar un poco, dale un try.
$ open netflix · Ozark →De la comunidad
Y tú, ¿para qué corres?
¿Tienes un para qué real debajo de toda esa prisa, o es ansia por ansia? Dale a responder y cuéntamelo. Lo leo todo (poquito a poco).
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