Mi nuevo flujo.
Los jueves en mi empresa hablamos de IA. Y el otro día mi CTO me la dejó botando.
Estábamos hablando de cómo montar tareas grandes con agentes. Y me soltó algo así como: «¿Y si en vez de un agente enorme haciéndolo todo, montas uno que reparta el trabajo en varios más pequeños y los coordine?».
Un orquestador con subagentes debajo. El agente de arriba solo dirige, y los demás hacen sus cosas.
Parece que es un patrón que escuchó en un podcast, y decía que para determinadas tareas funcionaba mejor. Él solo lo mencionó de pasada.
Pero a mí se me quedó en la cabeza toda la semana.
¿Por qué? Porque esto me permitía mejorar el flujo de trabajo que siempre te presumo en los vídeos. Sí, ese que es un prompt enorme.
Gracias a Forge, el IDE que yo mismo me monté, cada vez que empiezo con una tarea se genera una sesión de Claude que ejecuta todo el flujo que describe ese prompt.
El esqueleto lleva meses siendo el mismo. Se abre un worktree, se enriquece el ticket, se escribe un plan, se implementa y se revisa. Si la cosa toca varios repos, monto varios agentes en paralelo usando los team agents de Claude, uno por repo, y otro que coordina sin escribir nada.
La implementación iba sola. Pero para el enriquecimiento y para el plan siempre pedía aprobación humana. Dos gates: dos «oye, ¿esto te parece bien?» con un humano al otro lado que verifique.
El humano era yo. Y apenas le hacía caso.
Cuando el plan aparecía en pantalla, le daba a aprobar sin leerlo entero la mitad de las veces. Era teatro. Un gesto para sentir que seguía al mando de algo que ya no estaba mirando de verdad ni me preocupaba (porque el output era bastante bueno).
Así que esta semana los he quitado los dos.
Además, he añadido dos cosas nuevas que ya llevaba mucho escuchando.
↳ si algo falla, no se declara hecho
↳ se corrige y se revisa hasta quedar limpio
↳ el que escribe la lee antes de empezar
La primera es una meta (un /goal). Una definición de terminado que el agente no puede negociar. Un ticket solo está hecho cuando pasan todas las comprobaciones que dejé escritas y la revisión queda limpia. Si algo falla, no se declara terminado: vuelve a la fase que toque y lo intenta otra vez. Como ya no hay un humano en la puerta, esa meta es lo único que decide cuándo se acaba.
La segunda son los loops (/loop). Y esta cuesta muchos tokens. Antes la revisión era de un solo tiro: salían cosas y ahí se quedaban esperando a que alguien las cogiera. Ahora los fallos vuelven a los agentes que escribieron el código, se corrigen, se vuelve a revisar, y así hasta que queda limpio. Con un tope para que no consuma todos los límites.
Pero lo mejor es la tercera capa.
Un sistema para que el flujo aprenda de sus propias revisiones. La idea es simple: cada vez que el revisor encuentra el mismo tipo de problema, esa lección se guarda. Y la próxima vez, el que escribe el código la lee antes de empezar, y ya no comete el fallo.
Algo que el revisor detecta una vez se convierte en algo que el que escribe ya hace bien desde el principio. Con el tiempo revisas menos, porque hay menos que corregir. Yo decido qué lecciones se guardan, eso sí.
Lo que descubrimos es que meter más subagentes no da más calidad. La calidad sale de la coordinación: de quién junta lo que han visto los demás y se queda con lo que importa.
Y hay cosas que directamente no se pueden trocear. Puedes repartir la revisión de un montón de detalles sueltos, pero juzgar si el cambio entero se sostiene, si la arquitectura tiene sentido, eso se queda en una sola cabeza. Un trozo no puede opinar sobre el todo.
Que es, más o menos, lo mismo que pasa cuando gestionas un equipo de personas. Metes a más gente en un proyecto y muchas veces solo consigues ir más lento. Todo se sostiene sobre quien coordina, y sobre aceptar que hay decisiones que no se reparten por mucho que quieras.
Sé que tendré que iterar y pulir mucho la parte de revisión. En la primera prueba, una tarea sencilla con dos repositorios, tardó más de 6 horas y me consumió el límite semanal (espero poder trabajar sin problemas hasta el jueves, que se renueva).
ha nacido el bicho.
Esta semana lo sigo iterando. Ya te iré contando cómo evoluciona. Hacía tiempo que algo no me hacía tanta ilusión: montar las piezas y ver cómo encajan me ha devuelto la curiosidad de cuando empecé.
En los vídeos casi nunca bajo a este nivel de detalle. Aquí sí. No espero que copies el flujo entero. Solo quería enseñarte en lo que ando metido, por si te pica el gusanillo de montar algo tuyo.
(Y si quieres el mega prompt, respóndeme a este correo y te lo paso.)
P.D. sigo sin usar Fable y vivo muy bien.
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¿Quieres el mega prompt?
Responde a este correo y te paso el prompt enorme con el que corre todo el flujo. Y si andas montando algo tuyo, cuéntamelo. Lo leo todo (poquito a poco).
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